Ellas donan, ahorran y gastan: el cajón de la gratitud

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¡Hola, chicas! ¿Listas para hablar del segundo cajón de nuestra serie “Ellas donan, ahorran y gastan”?

En el capítulo anterior, hablamos sobre cómo es importante entender que el femenino del dinero es increíble, ¡que nuestro modo de tratar nuestras finanzas es único y que existe un único propósito para cada peso que llega en nuestras manos! Además, a presentamos los cinco destinos mensuales de la renda, los “cinco cajones”, y hablamos sobre la primera de ellas con un porcentaje a ser aplicada: 10% para el cajón de Dios.

Antes de hablar sobre el próximo paso, quiero recordarte que la orden de los cajones no fue aleatoria y es extremamente importante en la hora de literalmente separar tu rienda mensual. Al mirar para tu cuenta bancaria en el día de tu salario depositado, es importante tener en mente la orden de los cajones para que tu dinero sea no solo bien aplicado, mas también para que honres y agradezcas a Dios por Su cuidado.

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Después dese breve resumen, vamos hablar del: ¡cajón de la gratitud! Para ella, nosotros vamos separar 5% de nuestra renda mensual. Para que entiendas la importancia de este cajón y de establecemos un porcentaje fija, necesito contarte un poco de mi historia.

Comencé a trabajar cuando tenía 15años. Era un trabajo simple en el escritorio de mi tío. Yo trabajaba cuatro horas por día y ganaba 300 reales por mes.

Cuando recibí mi primer salario, comencé a pensar en que debería hacer primero y me acorde de lo que mi madre siempre me enseño: “retira primero los 10% de Dios para que Él pueda bendecir los otros 90%”. ¡Así lo hice! Separe 30 reales para Dios.

Me recordé entonces de las “ofrendas”. Yo sabía que mi madre tenía la costumbre de separar un valor para ayudar el prójimo, más yo nunca tenía necesitado separar algo de mi proprio dinero. Miré para mis 270 reales que sobran y pensé: “30reales? Creo que es poco para mostrar mi gratitud. 40? Ah, sí voy a dar 40, puedo dar 50. ¡Es un número más bonito!”

¡Listo! La parte de Dios ja estaba cierta, done 50 reales para el prójimo y el resto yo podría usar para mí. Durante mucho tiempo, mi cerebro aplicaba esa regla sin ni pensar mucho: 10% para Dios y 50 reales para el prójimo. Como tu puedes imaginar, yo fui creciendo, comencé a hacer universidad, conseguí una práctica y mi salario comenzó a ser un poco mayor que 300 reales, mas todo mes mi cerebro me recordaba: 10% para Dios y 50 reales para el prójimo.

¿Por qué el que yo separaba para el prójimo no creció junto con mi salario? Fue entonces que percibí: “si yo no fijar un porcentaje para ayudar el prójimo, yo siempre voy a creer que 50 reales es lo suficiente”.

El ato de literalmente dar tu dinero para otras personas no es algo natural para el ser humano. Con el tiempo, yo entendí que si tu esperar ser natural, tú nunca vas ayudar el tanto que Dios desea que tu ayudes. Fue entonces que decidí establecer ese porcentaje de 5% para ayudar otra persona. Es justamente esa el porcentaje que propongo que separemos para el cajón de la gratitud.

En el mes siguiente que entendí y establecí ese porcentaje, recibí mi salario y fui directo hacer mis cálculos. Separe los 10% para Dios e los 5% para el prójimo. Fue entonces que mire para los 5% y, no se explicar cómo, más un pensamiento me vino a la cabeza: “ese mes, Dios sabía que yo iría separar ese dinero para ayudar alguien. Talvez, ahora mismo, tenga alguien pidiendo ayuda. Y se Dios ja tiene un destino para ese 5%?”.

La idea de “propósito” con el dinero comenzó a si formar en mi mente y entendí que todos nosotros somos instrumentos en las manos de Dios. Dios no puede venir en persona y entregar el dinero que alguien necesita para aquel mes, más Él puede usarte se tú te dejar ser usado. Tenga la certeza de que Dios esta te entregando su salario todos los meses, Él tiene un propósito con cada pedazo del. A través de tu gratitud, Él puede colocar el pan en la mesa de quien necesita, poder entender a suplica de padres desempleados o mostrar para alguien que Él no se olvidó de él.

E sobre eso que ese cajón se trata. Sobre el propósito y lo que Dios te llama para hacer en la vida de otra persona. Por eso, es tan importante que ese cajón sea luego después del cajón de Dios, porque, de hecho, es parte del diezmo.

Puedes orar por eso; “Señor, mi dinero está aquí, a Su disposición. Muéstrame para que el Señor planeo que fuese este mes”

¡Qué lindo pensar que somos parte del plano de Dios en la vida de alguien! ¿Te gusto saber de eso? ¡Espero que sí!

¡Nos vemos en el tercero cajón! ¡Apuesto que te va a gustar del también! ?????😉

3 thoughts on “She Gives, Saves, and Spends: The gratitude drawer”

  1. Pingback: Financial Planning: Creating a Gift Budget

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