Obediencia, un camino para la libertad.

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La idea de ser libre atrae a todo ser humano desde el principio de la historia. Vivimos en buscas de la felicidad y si hay un momento en que quedamos realmente felices es cuando nos sentimos libres.

¿Tú eres libre? ¿Qué significa libertad para ti?

¿Cuándo paro y pienso lo que es libertad, me pregunto si es poder hacer todo lo que quiero sim importar las consecuencias? ¿O sentirme segura(o) dentro de mis decisiones que hago? ¿O será que es simplemente poder escoger?

En la biblia vemos que en el principio Eva pensó que era una buena idea comer del fruto del árbol prohibido. Talvez ella tenga pensado que no estaba siendo enteramente libre y quiso probar de esa libertad que, supuestamente, no tenía. Fue el mayor ejemplo de falsa libertad jamás ja vista. A partir del momento en que Adán y Eva tomaron la libertad de hacer la única cosa que Dios pidió para no hacer, todo salió del control

Qué triste debe a ver sido entender que a partir de ahí habría un distanciamiento entre ellos y Dios, y que triste debe haber sido tener que salir de la presencia de Él; abandonar el lugar mas lindo y perfecto en la tierra para vivir en una prisión. Prisión esta que, mismo invisible, seria fuertemente sentida. Una prisión espiritual de la cual todo ser humano lucha para ser libertado.

Ahora en condición de pecadores, fueran obligados a aprender una nueva manera de vivir. Era cierto que no morirían en aquel momento, más morirían algún día. Esa fue la sentencia de cada generación hasta los días de hoy. Nuestros primeros padres percibieron cuan caro fue el precio de la falta de libertad, mas ja era tarde para volver atrás. Sin embargo, había un plano de rescate. Un plano que traería esperanza de libertad, una promesa de quedar libre del pecado y de la muerte un día, si cada alma fuese fiel. Una esperanza que alcanzaría a cada un de nosotros, y alcanzo.

¿Como encontrar la verdadera libertad?

¿Como encontrar la verdadera libertad? Como cristianos, ja sabemos la respuesta. La obediencia en Dios. Sin El no podemos ser libres, nos tornamos esclavos, debajo de la leí del pecado. Como Pulo dijo:

“porque lo que hago no lo apruebo; pues lo que quiero eso no hago, mas lo que aborrezco eso hago.”

Romanos 7:15

Para salir de esa esclavitud y nos distanciar de la pecaminosidad, necesitamos nos entregar al Padre, nos someter a Él, seguir los ensañamientos básicos del manual de instrucciones que nos dejó. ¡Desa manera nos tornaremos libres! Es un privilegio que el mundo no consigue entender. Dentro de esa libertad, Dios nos da la oportunidad de ejercer el dominio proprio, de saber que todo es licito, mas no todo conviene. No se trata de hacer solo lo que yo quiero, mas de hacer lo que es bueno, verdadero, honesto, justo, puro y amable; ¡así somos libres! ¿Nos libertamos de qué? Del yugo del pecado y del mal.

Cuando Dios dice no, siempre hay un motivo. Y para que seamos felices, para nos proteger, nos ayudar, para nos salvar.

¡Se libre en Cristo! Obedece y elige el camino de la libertad.

Photo: @gaby_anunfinishedstory

2 thoughts on “Obedience: a path to freedom”

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