La Elección Que Me Trajo La Libertad

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on whatsapp

¡Querida lectora! Hoy abordaremos un tema muy importante y oro en mi corazón para que a través de esta lectura ustedes alcancen más madurez espiritual.

En Mateo 18:23-35 esta relatada la historia de un siervo que debía diez mil talentos para su señor. No teniendo como pagar, el patrón ordena que el siervo y su familia sean bien venidos.

Aquellos hombres prostraran se delante de su señor y suplican por misericordia. ¡Pide que tenga paciencia con él y que no haga tamaña maldad! O señor, tomado de compasión, concédele el perdón de la deuda y su libertad.

Mas saliendo de allá el siervo se encuentra con su consiervo que le debía apenas cien denarios. Sin pensar en lo que había ocurrido antes, el siervo “lanzando mano de él, lo sufocaba, diciendo: págame lo que me debes. “Aquel podre hombre le rogo diciendo:” se generoso para conmigo, y todo te pagare”. El ciervo no quiso oír y lo encerró en la cárcel. Entonces, su señor descubrió lo que hubo y lo llama a su presencia para reprenderlo por su falta de misericordia y decirle: Perdoné toda tu deuda y ¿“no debías tu igualmente, tener compasión de tu compañero, como yo también tuve misericordia de ti?” Entregándolo entonces, a los maleantes asta que su deuda fuese paga.

Esa historia a presenta la importancia del perdón para una vida pacífica y feliz. A través de muchos relatos de la biblia y fatos de nuestro cotidiano, percibimos cuan libertador es perdonar.

El perdón tiene el poder de ofrecernos la libertad psicológica y principalmente, espiritual. Sin contar lo cuanto purifica y transforma nuestro corazón, porque solo se ofrece perdón cuando hay amor. Y es eso que nos torna personas mejores. El perdón tras mas beneficio para quien perdona de quien recibe.

Quiero compartir con ustedes lo que Ellen White nos dice sobre eso:

“el perdón de Dios no es meramente un ato judicial por lo cual El nos libra de la condenación y no solamente perdón por el pecado, más libramiento del pecado. Es el desbordamiento de amor redentor que transforma el corazón. David tenía la verdadera concepción de perdón al orar: “Crea en mí, o Dios, un corazón puro, y renueva en mi un espirito reto” (salmos 51:10). Y en otro lugar él dice: “cuanto está lejos el oriente el occidente, así aparta de nosotros nuestras transgresiones”. (salmos 103:12).

El mayor discurso de Jesús Cristo, pag 114.

Aquí notamos como el perdón de Dios contribuye para nuestra libertad en relación al pecado y has con que transborde nuestro corazón de amor. El perdón envuelve grasa – perdonar mismo que los demás no lo merezca.

En Mateo 6:14-15 leemos lo siguiente:

” Porque si perdonareis á los hombres sus ofensas, os perdonará también á vosotros vuestro Padre celestial. Mas si no perdonareis á los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.”

En este versículo aprendemos que el perdón es condicional. Para recibir el perdón de Dios, debemos antes perdonar quien nos ofendió, mismo que tal persona, a nuestros ojos, no merezca nuestro perdón.

“Aquellos que no perdonan, obstruyen el proprio conducto por lo cual, únicamente, puede recibir misericordia de Dios. No debes pensar que, al menos que los que nos perjudican, confiesen el mal, estamos justificando al privarlo de nuestro perdón. Es deber, sin duda, humillar nuestro corazón por el arrepentimiento y confesión; nos corresponde, todavía, tener espirito de compasión para con los que pecan contra nosotros, que confiesen o no sus faltas. No importa cuan crueles nos tengan herido, no debemos acariciar nuestros resentimientos, simpatizando con nosotros mismos por los males que nos causan; más, como esperamos que nos sean perdonados nuestras ofensas contra Dios, cúmplenos perdonar a todos los que nos han hecho mal.”

El mayor discurso de Jesús Cristo, pag.114.

Amiga lectora, oro al Padre del cielo para que El nos muestre a cada dia como perdonar setenta veces siete (Mateo 18:21-22), e como el perdón nos tas frescor al alma cuando perdonamos.

Debemos siempre tener en mente algo muy importante:

  • Familia que perdonan, son más felices;
  • Amigos que perdonan, son mas altruistas;
  • Parejas que perdonan, son mas comprensibles en sus relacionamientos;
  • Personas que practican el perdón, sienten más amor por el próximo
  • Por fin, el perdón nos ofrece tanta libertad y paz, que razón alguna podría nos ofrecer.

Finalizo pidiendo para que te ¡esfuerces en no ser como aquel siervo, que fue perdonado, mas no tuvo misericordia para perdonar! El perdón le trajo libertad, mas la falta de él, trajo aflicción.

“El elemento esencial para que pudiésemos recibir y comunicar el amor perdonador de Dios, es conocer y creer en el amor que El nos tiene.”

El mayor discurso de Jesús Cristo, pag.115.

Que el amor de Dios sea nuestra inspiración para perdonar. ¡Y que El este siempre en nuestro corazón!

Leave a Comment

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

Girl writes in journal
The Girl Writes is a space created by women for women. Everything in a faith-based perspective. No adaptations necessary. Learn more.

Related Posts

es_PE